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Esguince de tobillo: Una lesión cada vez más recurrente.

Hoy en FisioPoint abordaremos el esguince de tobillo en inversión, una lesión común que a parte de ser dolorosa puede afectar la movilidad e incapacidad.

  • Causas del esguince de tobillo:

El esguince de tobillo puede ocurrir cuando el pie se gira hacia adentro, causando una tensión excesiva en los ligamentos que rodean la articulación. Estos ligamentos incluyen Ligamento Peroneo Astragalino Anterior (LPAA) Ligamento Peroneo Calcáneo (LPC) Ligamento Peroneo Astragalino Posterior (LPAP) y el ligamento sindesmal o deltoideo. Cada uno de ellos desempeña un papel importante en la estabilidad del tobillo y puede verse afectado durante un esguince.

En algunos casos de esguince de tobillo, especialmente en los más graves, el músculo peroneo y la cabeza del quinto metatarsiano también pueden resultar afectados. El músculo peroneo se encuentra en la parte externa de la pierna y es responsable de la estabilización del tobillo cuando el pie va hacia dentro (inversión). Cuando la tensión del peso de la caída supera la fuerza contráctil o de respuesta de este músculo, puede llegar a estirar tanto que puede sufrir una avulsión de la cabeza del 5º metatarsiano. Así también en los esguinces más severos puede ser que se vea implicado el maléolo del peroné y se puede romper.


  • Los esguinces de tobillo se clasifican en tres grados según la gravedad de la lesión:

1. Esguince de grado I: En este grado, los ligamentos pueden sufrir una distensión leve sin desgarro significativo.

2. Esguince de grado II: En esta etapa, los ligamentos se desgarran parcialmente. Aquí es donde el músculo peroneo corto y la cabeza del quinto metatarsiano pueden sufrir lesiones adicionales, como una distensión o incluso una rotura.

3. Esguince de grado III: Este grado es el más grave, con un desgarro completo de los ligamentos. Además de los ligamentos, tanto el músculo peroneo corto como la cabeza del quinto metatarsiano pueden verse afectados. En casos más severos los maléolos de tibia y peroné pueden fisurarse. Es en el grado III donde se suele optar por cirugía ya que los ligamentos necesitan reinsercionarse en hueso-ligamento-hueso.


  • Fases del Esguince:

- Etapa 1: Fase aguda (0-72 horas después de la lesión):

Durante esta etapa inicial, el objetivo principal es reducir la inflamación, aliviar el dolor y promover la curación temprana. Los tratamientos comunes incluyen:


1. Reposo, hielo, compresión y elevación (RICE): Descansar la articulación afectada, aplicar hielo envuelto en una toalla durante 15-20 minutos cada 2-3 horas, utilizar una venda de compresión y elevar el pie por encima del nivel del corazón para reducir la hinchazón.

2. INDIBA: Para reducir el dolor y la inflamación.

3. Movilizaciones suaves y ejercicios de movimiento (ROM): Para mantener la movilidad y prevenir la rigidez.


- Etapa 2: Fase subaguda (3 días a 3-4 semanas):

Una vez que la inflamación inicial ha disminuido, se enfoca en restaurar la fuerza, la estabilidad y la funcionalidad del tobillo.


1. Ejercicios de fortalecimiento: Ejercicios específicos para fortalecer los músculos alrededor del tobillo, incluyendo el músculo peroneo corto y tibial anterior.

2. Entrenamiento propioceptivo: La propiocepción es la capacidad del cuerpo para percibir su posición y movimiento en el espacio. Se pueden realizar ejercicios de equilibrio y estabilidad en superficies inestables.

3. Masaje descontracturante y drenaje: El fisioterapeuta puede realizar masajes suaves y técnicas de liberación para aliviar la tensión muscular y mejorar la circulación en la zona afectada. Así también drenar el edema creado por la lesión.


- Etapa 3: Fase de rehabilitación (3-4 semanas en adelante):

En esta etapa, el objetivo es recuperar la fuerza, la estabilidad y la funcionalidad completa del tobillo.


1. Ejercicios de fortalecimiento avanzados: Se progresará en los ejercicios de fortalecimiento, agregando resistencia adicional y desafíos funcionales para simular actividades cotidianas y deportivas.

2. Terapia manual y manipulaciones articulares: Para mejorar la movilidad y la alineación adecuada del tobillo.


Conclusión: La fisioterapia desempeña un papel esencial en el tratamiento de estas lesiones, y técnicas como la terapia Indiba y ejercicios específicos pueden ser beneficiosos para acelerar la recuperación y aliviar los síntomas.

Esperemos que os haya gustado el post, nos vemos en el siguiente.

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